Y él estaba placida y radiantemente desnudo.
Ni siquiera lo había visto todavía, ni a su cara
pero ya era un hecho, como una tormenta que llega.
Y cuando la apariencia material se manifestó
dudé de si aún teniendo ropa, no estaba desnudo en realidad.
Unas cortas oraciones, eficientes y con contenido
invitaban a un misterio y a verificar la percepción de
desnudez
Y él, era simplemente él
todo atuendo que él sintiera podría aprisionarlo,
no lo llevaba puesto a los ojos de un tercero.
Su espontaneidad radiante, te ofrecía su desnudez
como quien ofrece una taza de te a un invitado.
Su conexión con las cosas y procederes era un gran acorde
que si supiera música quizás le hubiera podido poner
nombre...
No se necesitaba música, esta ahí campante en su mundo,
con su existencia abierta como la casi perversa orquídea que
que ni considera su infalibilidad como cuestionamiento o característica.
Transparente y abierto,
como quien uno supondría que espera ser llenado
pero no era así, no en el sentido supuesto
Su autodesprotección era un terreno fértil
para inimaginables pensamientos profundos.
Su candidez, te hacía sospechar al tratar de analizar
esa rara sensación de sentirte dominado y rendido.
Como alguien que no aparentaba dominar,
lograba que un pensamiento así me invadiera la mente?
Caer dominado a la transparencia y la apertura,
que extraña sensación para la psiquis y el cerebro.
Su espalda fue un "mer du crème"
donde lo sensorio dejo mudo a la existencia.
De su piel y su respiración nacían suaves olas
que me acunaban.
Y sentir el latir de su corazón en mi mano
Daba el toque solemne de pureza, fragilidad y entrega
Seria así? con algo tan simple?
la causas de esas inimaginables situaciones
de dominación y esclavitud
donde los humanos suelen entrar?
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