sábado, 29 de agosto de 2015



Sin título
1988-12-21

Solo bastaba abrir los ojos
y no era necesario nada
más que no resistirse.
Tan solo una palabra
de una boca muerta
que nunca vio la luz de las estrellas.

Pero era el tiempo de las frutas verdes que no
hubieran servido a nadie de alimento
frutas verdes, codiciadas, esperadas
amargas...

Al infinito han volado
esas esperanzas
y un lazo invisible hecho
de fantasía y recuerdo
flotan a mi alrededor
uniéndome a aquellos sueños,

ilusiones...
que ahora
son mas grandes que castillos de sueños,
catedrales de silencio
ligeras, sutiles,
que flotan entre los gritos e infierno
de mi mundo interno.

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